miércoles, 29 de octubre de 2014

Escapada de "Veroño"


Estamos en "Veroño", sí esa mezcla entre verano y otoño que nos hace la llegada del otoño menos dura y la melancolía del fin del verano más llevadera. Y con la ilusión que eso conlleva, hacemos más planes al sol y en este caso, quiero compartir con vosotros mi escapadita al sur. 

En esta ocasión he visitado la zona del Parque Natural del Cabo de Gata, en Almería. Un lugar con un encanto especial. El encanto de paisajes casi desérticos que hacen de este lugar un lugar mágico, con sus grandes playas de arena blanca y formaciones dunares, su clima semiárido, sus pintorescas casitas blancas...

Os dejo algunas fotos de los lugares que he visitado y del magnífico Hotel Villa Maltés, un alojamiento tipo cortijo cuya localización en plena naturaleza le convierten en un lugar idóneo donde descansar. Espero que os gusten!


Playa de El Mónsul

Playa de El Mónsul

Hotel Villa Maltés

Hotel Villa Maltés

Hotel Villa Maltés
Hotel Villa Maltés


Cala de San Pedro

Cala de San Pedro
Las Negras

Las Negras

lunes, 26 de noviembre de 2012

Somos uno

Tenían la ilusión que tienen los adolescentes cuando llega el primer amor; los grandes ojos verdes de la joven rubia reflejaban un brillo especial en su mirada, mientras él la tomaba de la mano atrayéndole hacia sí.

Se oían murmullos en un tono suave, dulce. Eran sus promesas de amor eterno, porque el amor, siempre es eterno mientras dura, y aquel momento único que comparten, era el principio del resto de sus vidas. 

Ellos son uno, el resto de los transeúntes que pasan a su alrededor pasaban desapercibidos. Ni los niños jugando a la pelota, ni los perros ladrando a su paso consiguen perturbar sus palabras, miradas, gestos, silencios. 
 
Nunca hubo silencios incómodos, el silencio es parte de su yo común. Se hablan sin palabras, se miran y ven más allá, se rozan y sienten todo el cuerpo del otro, se besan, y se funden con un beso que piensan que siempre recordarán, mientras, la suave brisa de noviembre en Madrid hace que caigan las primeras hojas otoñales a su alrededor.


Jardín Botánico, Madrid
 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Puerta abierta

Era un lugar entre dos grandes núcleos turísticos, parecía que no íbamos a llegar nunca pues era ya de noche y había que conducir despacio por esas carreteras de costa infinitas. Por fin llegamos, tarde y cansados, pero con un colchón donde poder dormir en una casa típica del lugar donde, sin grandes lujos, uno podía descansar y asearse. Nada nos hacía sospechar lo que nos encontraríamos al día siguiente.

Amanecimos temprano por el bullicio de los madrugadores y bajamos al porche. Alrededor de una gran mesa rectangular de madera, rodeada por el resto de huéspedes, nos esperaba un opíparo desayuno: café, leche, tostadas, fruta, bollos etc. El pequeño gato del lugar parecía uno más entre todos nosotros, acostumbrado a recibir a tanta gente, feliz husmeando entre las sillas de los allí presentes.

Y de fondo, unas frondosas higueras circundaban aquella puerta, puerta que se abría ante nosotros como el camino hacia la inmensidad invitándonos a sentir la libertad del mar que indómito azotaba el pequeño acantilado desde el que lo contemplábamos.
 

Costa de Split, Croacia

 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sólo verdes y azules


Llevaba todo el día esperando poder encontrar ese lugar, lejos del bullicio de los turistas que seguían el camino guiado por el que tantos otros turistas y tantas otras veces antes habían pasado. Ya estaba casi oscureciendo y quedaba poca gente cuando encontró ese remanso de paz.



Lagos de Plitvice, Croacia
 

Y tras un agradable baño prohibido, prohibido por el hecho y la sensación de haber transgredido las reglas del lugar, se sentó a contemplar la naturaleza que le rodeaba, esa inmensidad en la que pocas veces nos encontramos y que por un momento nos hace libres. Libres por imaginarnos esos instantes en los que no sientes más que a ti mismo y la belleza de tu alrededor.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Madre e hija, Marrakech

Un lugar en el tiempo, en el espacio, un lugar que consigue trasladarte a otra dimensión y hacerte olvidar. Demasiado silencio y cierta desolación.

Me perdí recorriendo las calles sinuosas y paredes de barro de aquel pueblo perdido que parecía salido de otra época. Y así debía serlo de alguna manera, ya que aquel lugar real, había servido de escenario a muchas películas en que los gladiadores, reyes y reinas del desierto eran cómplices de sus rincones.

Y me las encontré sentadas, serenas frente al paso del tiempo mientras la una tejíia en un viejo telar y la otra la acompañaba con su presencia frente a la puerta de su casa.

 
 
Kasbah de Ait Benhaddou, Marrakech